La operación Mikel Merino tiene tres frentes. Athletic Club, Real Sociedad y Real Betis tratan de acercar al centrocampista de Pamplona hacia sus filas y cada uno a su manera intentar realizar la ansiada incorporación. Mientras que ya se ha situado a los verdiblancos a la cabeza, el cuadro txuri-urdin ha tomado cartas en el asunto, desplazándose con el propósito de su fichaje tanto Jokin Aperribay como Roberto Olabe a territorio inglés.

Esta situación coloca al Athletic Club como último en la carrera, aunque Bilbao sería el destino preferido por el jugador. No obstante, y según diario AS, al club vizcaíno le frena la decisión del futbolista en no firmar una cláusula de rescisión alta que le prive de cambiar de equipo si su despunte le hace llamar a las puertas de un club de un escaño superior, en una política que contraría los últimos movimientos de los rojiblancos, quien está colocando cláusula prohibitivas para evitar fugas que no dejen un lujurioso pellizco económico. Por su parte, el Newcastle habría situado la demanda final en 15 M€.