Fichado en verano de 2016 y siendo fundamental para los objetivos del Levante tanto en Segunda División como en su actual situación, luchando por la permanencia en Primera. La presencia de Jefferson Lerma en el centro del campo granota se ha convertido en imprescindible, y así ha sido valorada tanto para Juan Ramón López Muñiz como para Paco López desde que tomo las riendas del equipo hace dos jornadas.

Este hecho hace que el colombiano sea uno de los principales quebraderos de cabeza de la secretaría técnica, que quiere renovar al futbolista más allá de lo actualmente estipulado en su contrato, hasta 2020, y donde el Levante aún no ha sentado cátedra, dejando abierta la especulación sobre su futuro. Según Súper Deporte, esta resolución debería llegar pronto, más si cabe con el Mundial de Rusia como gran escaparate en el que puede mostrar su mejor nivel y hacer que clubes poderosos presenten interés en su figura. El futbolista ya mostró su predisposición en el pasado, tras comentar que estaba «muy agradecido y lo de menos es saber cuándo vamos a cerrarlo. Me quedan dos años más, tengo contrato hasta 2020 y no hay preocupaciones. De mi parte diría que sí, en estos momentos ya se han sentado y todo marcha muy bien».