A excepción de Miguel Ángel Moyá, el futuro de la portería de la Real Sociedad es desconocida. La presencia del balear no está únicamente justificada en la baja de larga duración de Gerónimo Rulli, sino como solución a una destacada mala actuación bajo palos tanto de este como de Toño Ramírez, quien fue inicialmente el reemplazo del argentino.

Antes las malas prestaciones de los dos metas que iniciaron la temporada en el conjunto txuri-urdin, y según Noticias de Gipuzkoa, la Real valora prescindir de los servicios de ambos durante el próximo mercado estival. En las dos situaciones, los futbolistas tienen contrato en vigor, pero entre ellas existe una clara diferencia. Mientras que Rulli tiene escaparate y por su condición y juventud ha sido tentado por equipos como el Nápoles, que podrían intentar de nuevo esta vía por un coste inferior del que podría haber supuesto durante el pasado verano, el caso de Toño es un problema creado por el propio club que aceptó la presencia de un jugador sin los méritos necesarios para ser el principal sustituto en el arco de un equipo con aspiración europea. Su salida, a priori, podría pasar pos los despachos de Anoeta.