Arsène Wenger sigue con su particular cruzada de hacerse con todos los centrocampistas del mundo. Esta vez se ha fijado en el jugador de la Roma, Alessandro Florenzi, aunque el club italiano le ha frenado los pies desde el principio, ya que desde dentro piensan que puede jugar un papel muy importante en el proyecto que ha comenzado con el segundo puesto de la temporada pasada, según cuenta el diario inglés Metro.

A pesar de no haber entrado en la lista definitiva para el Mundial, el interior romanista será uno de los principales estiletes de la renovación del fútbol azurro. Eso es lo que ha llevado al conjunto de la capital italiana a rechazar la oferta del Arsenal, que bien sabe del potencial del futbolista. Esta temporada jugó 38 partidos en la Serie A, en los que marcó 6 goles, y además fue de gran ayuda para que los de Rudi García lograran unas de las mejores campañas del Calcio.