Aunque no ha sido capaz de sumar ni un solo punto desde que se hizo con las riendas de la UD Las Palmas (acumula 6 derrotas consecutivas), el técnico vasco Pako Ayestarán sigue contando con el respaldo de la junta directiva.

Según cuenta el diario Marca, aunque la grada pidió a gritos su marcha, la entidad ha optado por darle un nuevo voto de confianza y confirmar su permanencia en el banquilo hasta, al menos, la disputa del próximo choque (ante la Real Sociedad, en Anoeta).

Igualmente, en la rueda de prensa posterior al choque que se saldó con derrota ante el Levante (0-2), el entrenador dejó claro que no piensa tirar la toalla con facilidad. «Tendría que estar muerto para dejarlo», espetó.