Ahora que la permanencia está casi garantizada (el equipo se encuentra 10 puntos por encima de los puestos de descenso), tanto la directiva del Leganés como el técnico Mauricio Pellegrino creen que ha llegado el momento de sentarse a negociar la renovación de su actual vínculo (finaliza el próximo mes de junio).

En principio, ambas partes parecen encantadas con la posibilidad de estirar su relación, pero lo cierto es que la negociación tiene ciertas aristas. La más significativa, la que tiene que ver con el deseo del preparador de lograr que todo su equipo de ayudantes firme también un buen contrato que garantice sus derechos en caso de que, en el futuro, se produzca una ruptura inesperada.

Igualmente, y tal como añade As, antes de estampar su firma en el nuevo contrato, el Flaco desea conocer el proyecto deportivo que tiene en mente el club para los próximos años y el margen económico para poder reforzar la plantilla.