Celta de Vigo 2 – 2 Real Mallorca

Duelo en la zona peligrosa de la tabla en LaLiga Santander el que iba a medir a Celta de Vigo y Mallorca en el Estadio de Balaídos, correspondiente a la decimoséptima jornada del torneo de la regularidad en España. Después del triunfo del Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez frente al Real Valladolid en el duelo que abría el carrusel de encuentros durante este domingo 15 de diciembre, el conjunto celeste quería resarcirse de la derrota encajada en Butarque contra el Leganés. Por su parte, el cuadro bermellón venía de dar su brazo a torcer en el Camp Nou con el FC Barcelona, ya que Lionel Messi firmó una nueva exhibición delante de su parroquia.

Arrancaba el Celta aproximándose a los dominios de Manolo Reina, con un Lucas Olaza que probaría fortuna con un golpeo de libre directo. De hecho, el lateral uruguayo efectuaría un envío desde el perfil zurdo que sería conectado por Rafinha Alcántara con un certero testarazo, subiendo el 1 – 0 al electrónico. No obstante, el Mallorca lograría devolver la igualdad a la contienda por medio de una pena máxima concedida por el colegiado, a instancias del VAR, debido a un empujón de Joseph Aidoo sobre Ante Budimir. Salva Sevilla, pilar fundamental en la disposición táctica de Vicente Moreno, superaría a Rubén Blanco desde el punto fatídico, pese a la gran estirada del cancerbero local (1 – 1). Los pupilos de Óscar García dispondrían de un par de ocasiones más antes del descanso, pero ni Brais Méndez (pase de Olaza), ni Iago Aspas (asistencia de Pione Sisto) fueron capaces de encontrar portería.

El míster del plantel bermellón apostaría por el ’Cucho’ Hernández de cara a la segunda mitad, en detrimento de un Aleix Febas que apenas entró en juego durante los 45 minutos iniciales. Y el ex del Huesca sería protagonista al poco de arrancar el segundo acto, dado que derribó en el interior del área a Olaza y el trencilla decretó el penalti. Aspas sería el responsable de ejecutar el lanzamiento desde los 11 metros, engañando por completo a Reina para volver a situar al Celta por delante en el marcador (2 – 1). El Celta pudo dejar el choque casi visto para sentencia a falta de un cuarto de hora de juego, aunque la zaga del Mallorca repelió el peligro bajo palos. Los baleares se quedarían en inferioridad numérica por la expulsión de Antonio José Raíllo, si bien es cierto que conseguirían empatar de nuevo el duelo por medio de su auténtico killer: Budimir. Tras un centro desde el costado zurdo de Lago Junior, el cuero fue a parar a las botas del ariete balcánico, que batiría con sangre fría a Rubén para firmar el 2 – 2. De los 6 goles que acumula en LaLiga, 5 de ellos han sido a domicilio (cabe recordar que anotó un doblete en la Ciudad Condal). Con este empate, los vigueses se ubican con 14 puntos, uno menos que los bermellones (15), que han conseguido su primer punto en el campeonato doméstico jugando lejos de Son Moix.