No llegaba en un buen momento el choque frente al AEK para el Bayern Múnich. El cuadro germano, que el pasado fin de semana ponía punto y final a una mala racha de resultados en la que acumulaba cuatro partidos consecutivos sin vencer (dos empates, dos derrotas), visitaba al equipo más débil del grupo con el deseo de sumar una victoria que le permitiera aprovechar el choque que enfrentaba en Holanda a Ajax y Benfica, sus dos principales rivales del grupo.

Inmerso en una crisis que ha provocado incluso que se especule con la destitución de Niko Kovac, varios son los jugadores de la escuadra bávara señalados por los medios. Entre los casos más significativos se encuentran los del guardameta Manuel Neuer o Jérôme Boateng, Mats Hummels, Thomas Müller, Arjen Robben y Franck Ribéry.

No comenzaron bien las cosas para los bávaros. Después de un primer tiempo muy igualado en el que los visitantes no se hacían acreedores de la victoria y un AEK que se mostraba tremendamente cómodo sobre el césped, las dudas se disparaban debido a la situación que actualmente atraviesa el que ha sido absoluto dominador de la Bundesliga en las últimas temporadas.

Sin embargo, el Bayern Múnich hizo valer la calidad de sus piezas tras la reanudación y en apenas ciento veinte segundos cerró el choque. Concretamente, entre el 61 y el 63, minutos en los que Javi Martínez primero (0-1) y Robert Lewandowski (0-2) después perforaban la portería de Barkas y se llevaban los tres puntos a Baviera. Tiene, sin embargo, mucho que mejorar la escuadra de Niko Kovac si quiere encontrarse en disposición de asaltar una Liga de Campeones en la que no se está mostrando especialmente inspirado.