La dolorosa derrota en la final de Copa del Rey ante el FC Barcelona dejará notables secuelas en el seno del Sevilla. Así lo ha destacado precisamente el propio presidente del conjunto hispalense José Castor, quien ha señalado que «A la afición sólo le podemos pedir perdón. Todos estábamos muy ilusionados. No dimos la talla. El equipo no tuvo la intensidad necesaria, ni el acierto».

Así, el máximo mandatario sevillista ha reconocido también que la directiva «tomará las medidas que crea que puedan aportar de cara a los cinco partidos que nos quedan. Tenemos el Consejo el martes y veremos las decisiones que tomamos. Lo importante es tener cabeza fría y pensar qué es lo mejor para la entidad».