Tremendo paso atrás el que ha dado el alemán Mesut Özil durante las últimas temporadas. Protagonista de una notable irregularidad cuando defendía los colores del Real Madrid, ésta se ha visto notablemente agravada en su etapa de Premier League con la elástica del Arsenal.

Actualmente fuera de los terrenos de juego debido a unos problemas físicos que le impiden jugar desde el 5 de octubre, desde Inglaterra se apunta a los videojuegos como una de las posibles causas que empeoran su estado físico. Y es que a tenor de los datos recopilados por Daily Star el germano se pasa nada menos que cinco horas diarias jugando a Fortnite, lo cual está agravando sus problemas de espalda.