Manuel Iturra aterrizó anoche en Málaga para poder superar hoy el pertinente reconocimiento médico y estampar su firma en el contrato que le convertirá en nuevo jugador blanquiazul. El mexicano regresa a Martiricos con un doble objetivo: echar una mano a una escuadra que atraviesa un momento complicado y limpiar una imagen que quedó muy dañada por haber abandonado el equipo tras imponer una denuncia por impagos.

«Estoy con mucha ilusión, muy contento, es un hermoso desafío y estoy agradecido de que me den una segunda oportunidad de venir aquí a jugar al fútbol. No sé si tengo una deuda moral porque la otra vez rendí por encima de lo que se esperaba, pero vengo también a limpiar mi imagen, es un objetivo personal, espero ganarme el cariño de la gente y aportar mi experiencia con mi granito de arena en esta situación tan difícil. Ahora soy más maduro, he jugado en España, Italia, México... eso te ayuda a crecer como jugador», espetó nada más tomar tierra en la capital de la Costa del Sol.