Descenso consumado de un Deportivo de La Coruña que retornará a la categoría de plata 4 años después y que debe asumir cuanto antes su nueva situación, una a la que parecía sentenciado desde hace varias jornadas. Con el nuevo marco abierto, la primera decisión que debe ser tomada es la del cargo de técnico, que actualmente ocupa Clarence Seedorf hasta final de temporada.

A pesar de un inicio dubitativo, el holandés fue encontrando los entresijos de un equipo al que logró sacar cierto rendimiento a pesar de que este se encontraba imbuido de una corriente negativa, dotándole de cierto carácter que, sin embargo, no sirvió para quedarse cerca de la orilla. Con el Dépor ya hundido, Seedorf no descarta la posibilidad de hacerse cargo de la plantilla desde el comienzo y ser capaz de reflotarlo a Primera División, o al menos a esto apuntan sus palabras: «No tengo planes, todo está abierto». Así, la pelota estaría en el tejado del equipo gallego, que deberá decidir su nuevo rumbo.