Álvaro Morata se despidió el pasado verano del Real Madrid, que ya se quedó sin la posibilidad de recuperar al futbolista de no ser por la vía del talonario. Durante el año pasado, el delantero proporcionó goles, especialmente saliendo desde el banquillo, que ayudaron enormemente al equipo, algo que la actual plantilla blanca echa en falta. Morata siempre fue suplente, y terminó aquejando esto a la hora de decidir qué hacer con su futuro, como así reconoció en Fiebre Maldini: «Yo no pedía ser titular en el Madrid, sé que esta gente es otro rollo, de otro planeta. Pero al final no jugué ninguna eliminatoria de Champions, ningún partido contra el Barça, ningún partido contra el Atlético, ningún partido contra el Sevilla, contra el Valencia... Me habría encantado jugarlo todo en el Madrid, pero por circunstancias no se puede y no se acaba la vida. Siempre está ahí el Madrid, yo soy fan del Madrid, veo los partidos del Madrid».

El jugador firmó con el Chelsea y alejó su futuro de la capital de España, donde estaba su mayor deseo de jugar, pero la escasa ventana de oportunidades cuando venía de ser un miembro importante de la Juventus de Turín, hicieron que el futbolista optara por una salida como la mejor opción para su futuro.