Sin duda, una gran evolución la que ha sufrido Rubén Peña en los último meses, haciendo hincapié en la segunda vuelta de la temporada. Aunque no tuvo un puesto fijo el año pasado con Mendilibar y fue un jugador de relevo durante la primera parte de la presente campaña, el avilés se ha ido ganando la confianza del técnico hasta ser requerido por él como titular habitual, lo que ha generado la rápida respuesta por parte del Eibar en asegurar el futuro del extremo.

Así, con ambas partes tomadas de la mano en busca de un futuro común, el conjunto armero ha anunciado la extensión del vínculo contractual con el futbolista hasta 2021. Asumiendo que el jugador terminaba contrato en 2019, los de Ipurua no querían asumir la posibilidad de que otros de sus jugadores pudiera abandonar gratis la entidad, certificando de esta forma una medida efectiva para evitar nuevas fugas a coste cero.