Tras poner fin a su etapa en el Getafe, club con el que firmó un notable cierre de campaña, el arquero Júlio César (28 años) andaba a la caza y captura de un nuevo equipo. Su búsqueda ha terminado dando frutos y será el Fluminense el conjunto que le ofrezca la oportunidad de seguir luciendo sus cualidades durante los próximos meses.

«Estoy muy contento de volver a Brasil, sobre todo a un gran club como el Fluminense. Espero que sea un regreso muy positivo y que pueda, junto a mis compañeros de equipo, alcanzar los objetivos del club y que las cosas pueden ir de la mejor manera posible. Espero ser un guerrero y que los fans puedan contar conmigo sabiendo que tienen un jugador más dispuesto a luchar por los intereses del grupo», aseguró el meta nada más estampar la firma en el nuevo contrato.