Wolverhampton Wanderers 1 – 2 Tottenham Hotspur

Después de dar su brazo a torcer con el Bayern Múnich en la jornada decisiva de la fase de grupos de la Liga de Campeones, el Tottenham Hotspur ha avanzado a los octavos de final de la Champions en la segunda plaza. Por tanto, las tropas de José Mourinho podrían verse las caras en la siguiente fase, eliminatoria a doble partido, con Valencia o FC Barcelona. Sin duda, el regreso del luso al Camp Nou sería un incentivo dentro de la mejor competición de clubes a nivel continental. No obstante, la prioridad de los Spurs sería la visita al Molineux Stadium para verse las caras con las del Wolverhampton Wanderers, un duelo con clara perspectiva hacia los puestos europeos.

Tomaría la delantera el plantel de Londres al poco de arrancar la contienda, una vez que Lucas Moura, héroe de aquella inolvidable remontada en el Johan Cruyff Arena frente al Ajax de Ámsterdam, subiría el 0 – 1 al luminoso. De todos modos, el conjunto comandado por Nuno Espírito Santo propuso un estilo de juego más atractivo prácticamente desde ese preciso instante, disponiendo de varias aproximaciones de cierto peligro a los dominios de Paulo Gazzaniga. Y tanto va el cántaro a la fuente, como dice el rico refranero popular, que los Wolves lograrían devolver la paridad al luminoso por medio de una diana de muy bella factura de un viejo conocido del FC Barcelona: Adama Traoré (1 – 1). Aun así, el Tottenham se llevaría los 3 puntos del envite gracias a una diana convertida por Jan Vertonghen cuando el duelo estaba casi agonizando (1 – 2).