Crystal Palace 0 – 2 Manchester City

Pep Guardiola tenía por delante una prueba más compleja de lo que se podría presumir de inicio. Es cierto que el Crystal Palace es un rival de cierta enjundia en la Premier League, pero el principal quebradero de cabeza para el de Sampedor era encontrarse a 8 puntos de distancia del líder intratable del campeonato doméstico en Inglaterra: el Liverpool de Jürgen Klopp. Es por ello que el Manchester City, una vez superado el tropiezo en el Etihad Stadium con el Wolverhampton Wanderers antes del parón FIFA, deseaba retomar el camino de la victoria.

Un triunfo que iba a dejar encarrilado en el tramo decisivo de la primera mitad, todo ello con motivo de la diana materializada por Gabriel Jesus para romper la muralla de la entidad de Londres (0 – 1). Una renta que ampliaría inmediatamente David Silva, quien, casi con total seguridad, está afrontando su última campañas en las filas del vigente campeón de la Premier. El canario efectuaría una auténtica obra de darte, sin pasar por alto la asistencia recibida por un Raheem Sterling que sigue brillando con luz propia (0 – 2). Satisfecho con este triunfo balsámico, Guardiola se pondrá manos a la obra para preparar el envite del Viejo Continente con el Atalanta.