Los pitos que un sector de la grada del Wanda Metropolitano dedicó el pasado fin de semana a Antoine Griezmann, y que sólo cesaron por la oportuna mediación de Diego Godín, podrían marcar el futuro del delantero galo. Al parecer, el jugador ya había tomado la decisión de quedarse en el Atlético de Madrid durante al menos una temporada más, pero al recibir tal castigo de la afición su postura sería ahora mismo una absoluta incógnita.

«El argumento respecto al futuro de Antoine ha dado un nuevo giro: cuando todo apuntaba a que se iba decidió quedarse... y cuando iba a quedarse llegaron unas críticas que pueden alterar de nuevo la situación. Puede sonar simple que el futuro de una gran estrella pase por la reacción de parte de la hinchada, pero así están las cosas ahora mismo», explica el diario Marca antes de añadir que el ariete vuelve a valorar su posible marcha al FC Barcelona.