Cuando el Inter de Milán se clasificó el domingo por la noche para la Champions League in extremis, seguro que en la directiva azulgrana se alegraron. Porque tenían pactado con el cuadro nerazzurro la venta de Rafinha a cambio de 35 M€ más bonus desde el mes de enero.

Sin embargo, esta semana se ha ido viendo que el brasileño será más bien un quebradero de cabeza en el mercado para el FC Barcelona. Como explica Mundo Deportivo, el club italiano no puede asumir ese coste, de forma que desde el 1 de julio se podrá negociar su venta a otras escuadras. Dará sin duda que hablar…