Durante el último mercado invernal, Sergio León tuvo pie y medio fuera del Real Betis. Sin embargo, a última hora, el club le pidió que se quedase ante la dificultad para reclutar un nuevo ariete, y el jugador no dudó en permanecer fiel al conjunto que le ha permitido consolidarse en la máxima categoría

«Fueron momentos duros. El día que marco en la Copa pensé que era mi último partido, había tomado la decisión de salir cedido. Quería jugar más. Salí, intenté disfrutar y al terminar el partido se me vino todo a la cabeza. Pensé que era mi último partido. Luego todo cambió: hubo una reunión con el club y me pidió que no me fuera, que iba a ser complicado encontrar a otro delantero. Antes de que a mi club le pase eso, traté de quedarme, estoy donde realmente quería estar. Preferí quedarme antes de perjudicar a mi club. Me convencieron, es fútbol», reconoció en declaraciones que recoge As.