Recuperado por el Real Betis hace escasos días, el delantero Rubén Castro disfrutó anoche de un debut sin duda soñado. El punta, de 36 años, saltó al campo cuando apenas quedaban 15 minutos para la conclusión del encuentro y fue capaz de anotar el tanto que acabó dando la victoria a los verdiblancos ante el Leganés (3-2).

«La verdad es que tenía muchísimas ganas de volver, sobre todo por el ambiente que hay aquí, y salió el partido redondo. Yo he metido y ha servido para darle los tres puntos al equipo. ¿La afición? Me quieren mucho, siempre me han apoyado en todo. Hoy estaba un poco nervioso por esta vuelta, pero ha salido todo perfecto», reconoció al término del choque.