Suplente en el primer partido de Zinedine Zidane al frente del Real Madrid, y autor anoche de un fallo que pudo costarle caro a Bélgica, Thibaut Courtois ha querido defenderse de las críticas. Y lo ha hecho por medio de unas declaraciones de las que se hacen eco diferentes medios.

«Recibí un codazo del delantero ruso. No tenía fuerzas para despejar. Cometí una pequeña pifia. Así es la vida del portero. Después de eso mantuve la calma e hice mi juego. Todavía me considero uno de los mejores, aunque la prensa española quiera matarme. Me siento muy fuerte. Estoy tranquilo, juego bien y entreno bien», afirmó el guardameta.