La historia de Thibaut Courtois (27 años) en relación a los problemas estomacales que no le permitieron continuar en la segunda parte ante el Brujas en Champions League, tiene más trasfondo de lo que puede parecer en un primer momento. El guardameta entró al vestuario al descanso tras los dos goles encajados con un enfado brutal, según Sport.

El meta belga considera que él no es el culpable de los males del equipo y que la campaña que se está ejerciendo contra él no tiene mucho sentido. El primer gol ante el Brujas llegó tras un fallo de Luka Modric. Courtois estaba vencido. El cancerbero reaparecerá ante el Leganés, puesto que la apuesta del club no es otro que el propio belga. Veremos si los ánimos empiezan a calmarse.