A Zinedine Zidane le siguen creciendo los enanos en el vestuario del Real Madrid. Gareth Bale terminó con molestias el encuentro que midió a la Selección de Gales con el combinado nacional de Croacia, al igual que le sucediera a Luka Modrić. Tal y como apunta la Agencia EFE, la presencia del de Cardiff en el duelo de este fin de semana en Mallorca está prácticamente descartada, a lo que se debe añadir que es seria duda para la visita al Galatasaray en la Liga de Campeones.

Un auténtico jarro de agua fría para Zidane y el propio Bale, de 30 años, que estaba disfrutando de un gran inicio de campaña sin padecer ninguna lesión, algo que ha lastrado su rendimiento a lo largo de su trayectoria. Los servicios médicos de la entidad del Santiago Bernabéu le han realizado los pertinentes controles médicos durante este miércoles 16 de octubre, siendo su diagnóstico realmente negativo con motivo de las dolencias físicas que tiene en el gemelo izquierdo.