El Real Madrid cuenta con un más que notable superávit de porteros en su plantilla. Dejando a un lado al ucraniano Lunin, actualmente cedido en el Leganés aunque no está disfrutando de demasiados minutos, el campeón de Europa suma hasta tres guardametas en su plantilla tras el fichaje de Thibaut Courtois el pasado verano desde el Chelsea.

El que se encuentra es peor situación es Kiko Casilla. Sin minutos en todo el curso después de una temporada pasada que también fue complicada, el próximo mercado de invierno podría ser una oportunidad interesante para él. Según destaca El Chiringuito, el Newcastle de Rafa Benítez ha mostrado interés en su situación e intentará cerrar su llegada coincidiendo la llegada del mes de enero.