Thibaut Courtois ha echado el cerrojo en la portería del Real Madrid. Después de las vibraciones negativas que había cosechado durante el tramo inicial de la campaña, da la sensación que el cancerbero se siente realmente cómodo en Concha Espina. Por tanto, ha atendido a los compañeros de la Agencia EFE en la concentración de la Selección de Bélgica, con motivo del duelo que disputará frente a Rusia de la fase de clasificación para la Eurocopa 2020: «Al final, nunca perdí confianza, nunca me sentí mal. Antes del partido de Brujas, cuando me empezaron a criticar, habíamos ganado 0 – 1 en Sevilla y quedado 0 – 0 con el Atlético, que son 2 campos difíciles. Ha estado bien recuperar esas porterías a cero, pero, al final, es un trabajo de 11, no solo del portero. Somos 11 que atacamos y defendemos».

El belga, de 27 años, ha reconocido que pasó por un momento delicado después de lo sucedido frente al Brujas: «Sí que es verdad que después de un partido difícil, que me puse enfermo, que luego sabes el marrón que hubo, vienes aquí, a una zona donde conoces a la gente. Con la ayuda del entrenador de porteros (Erwin Lemmens), que me conoce casi mejor que mi padre, por decirlo de alguna manera, hemos recuperado algunas sensaciones que igual había perdido un poco». Igualmente, Courtois es consciente de la presión de los medios de comunicación en España: «La prensa es más exigente. Allí se habla mucho del Madrid, hay que llenar 10 páginas de periódicos cada día hablando solo del Madrid, pero en ganar partidos no. Cuando estaba en el Atleti, había que ganar; cuando estaba en el Chelsea, hacía falta ganar. Eso no cambia. En el Madrid, también es eso», ha concluido.