En enero el Real Madrid cedía a Lucas Silva al Cruzeiro, club en el que había brillado hasta que fue comprado en 2015 por el cuadro blanco. El brasileño tenía así la oportunidad de tener minutos tras su frustrado paso por Europa, y se comprometió con su antiguo equipo hasta junio de 2018.

Pero de acuerdo con UOL, el centrocampista podría regresar antes de lo previsto. Porque no tiene mucho protagonismo, ya que solamente ha jugado 31 de los 65 partidos de su equipo hasta la fecha y ha sido titular en 16. Por eso podría romper ese contrato, ya que además existe en el mismo una cláusula para interrumpir la cesión.