La nueva indirecta de Gareth Bale (30 años) hacia el Real Madrid, donde portaba una bandera de Gales con la frase: «Gales. Golf. Madrid. En ese orden», con motivo de celebrar la clasificación para la Eurocopa 2020, ni siquiera preocupa lo más mínimo a Zinedine Zidane. El técnico blanco hace tiempo que tomó la decisión de obviar los desplantes del futbolista, a quien considera, a día de hoy, como un jugador más de la plantilla. No obstante, ha dejado de ser un intocable para el francés.

Según Marca, no va a haber castigo y tampoco reprimenda por parte del cuerpo técnico del Real Madrid. Lo que es seguro es que la relación con Zidane está totalmente rota. El galo tirará de profesionalidad y seguirá contando con el jugador, pues no duda de su calidad. Jugará cuando tenga que hacerlo y formará parte de la plantilla como hasta ahora esperando el final de temporada. Una vez finalice la misma, ya se verá.