River Plate selló, con sufrimiento, el pase a la final del Mundial de Clubes ante un Sanfrecce Hisroshima que plantó cara pese a que los argentinos partían como claros favoritos. Y es que el conjunto anfritrión, por medio de Dyanfres Douglas, generó muchos problemas a los franjirrojos en el primer acto aunque la buena actuación de Alberto Barovero permitió que los japoneses no se fueran con ventaja al descanso.

En el minuto 71, Lucas Alario aprovechó una mala salida del meta local para colocar a su equipo en la final donde ya espera a un FC Barcelona que primero tendrá que ganar al Guangzhou Evergrande en su semifinal.