«Cuando llegué al filial perdí la confianza, me destrozaron». Son las palabras con las cuales empieza Salomón Obama (19 años), jugador del Mérida en Segunda B, una entrevista concedida a As. Recuerda su brillante paso por el filial del Atlético de Madrid, donde destacaba junto a su hermano sobre el resto de niños. No obstante, terminaron destrozándole entre los abucheos de la afición y la negativa de regalarle la oportunidad de subir de categoría.

«Me marché del Atlético de Madrid porque el año anterior, pensaba que iba a jugar con el Juvenil, pero subí al filial con 17 años y jugué 10 partidos. Al siguiente año, el míster me dijo que no contaba conmigo y me pareció muy raro. Se lo comuniqué a mi representante, le dije que para no jugar prefería largarme. Así fue la historia. La gente me decía que cuando tuviera más edad no iba a jugar al fútbol porque se igualaría la fuerza y fíjate, aquí seguimos jugando al fútbol, disfrutando», declaró.