«Recuerdo un partido contra el Tottenham en casa. Era solo el tercer o cuarto partido de la temporada. Creo que nos ganaron 2-3. Jugué muy bien cuando tenía el balón, pero recuerdo a Dembelé y Gareth Bale yéndose de mí. Sé que se van de la gente, pero recuerdo pensar: ’No puede hacer esto más’. Quería volver a retirarme muy al principio de esa temporada, pero pensé que parecería estúpido. Habría sido vergonzoso», dijo el antiguo miembro de la plantilla del Manchester United en la cadena británica BT Sport.

Paul Scholes había colgado las botas hace unos meses, tras cerrar la temporada 10/11, y se volvía a vestir de corto de regreso a los red devils en enero de 2012 en un último servicio del que se arrepintió por un momento el enfrentarse al galés. Su velocidad, la de un joven que por aquel entonces tenía 22 años y de la continúa haciendo gala ahora, hizo mella en el histórico miembro del Manchester United que nunca olvidará ese encuentro contra ’El Expreso de Cardiff’.