Durante una reciente entrevista concedida a El País, el ya extécnico del Sevilla, Unai Emery, ha explicado cómo logró evitar la marcha de Steven N’Zonzi, futbolista galo que ahora resulta indispensable para los planteamientos del club andaluz, pero que sufrió más de la cuenta para adaptarse a las exigencias de su nuevo equipo.

«¿Qué es competir? Saber cómo somos mejores: con balón, sin balón, con la posesión, sin la posesión, con un sistema, con otro, con qué jugadores. Si te cambian cada año diez jugadores importantes. Nzonzi, por ejemplo. Hace un año lo eché del entrenamiento porque no quería entrenar. Me vino y me dijo que se quería marchar. Y yo le dije: "Tómate tres días de descanso; fuera nadie se enterará. Vente el lunes. Olvídate. Te vas tres días a casa y hablamos". Se quería marchar porque no estaba bien. No se hacía a Sevilla, a la ciudad. Volvió el lunes y le dije: "¿Qué?". Y me dice: "¡Sigo!". Luego, después de aquello, a partir de diciembre el jugador dio un rendimiento muy bueno. Este año con Sampaoli es la confirmación. ¡Eso es un proceso!», explicó el actual entrenador del París Saint-Germain.