Aunque su equipo acumula tres derrotas consecutivas y las críticas han comenzado a resultar especialmente duras, Eduardo Berizzo no pierde la paciencia. El técnico asegura sentirse capacitado para sacar el máximo partido a la plantilla del Sevilla y confía en que sea una simple cuestión de tiempo que el conjunto alcance su mejor nivel. «La cosa puede ir a mal y también puede ir a bien. ¿Usted tiene miedo a perder su trabajo? Todos lo tenemos, pero cada mañana venimos a trabajar. El Sevilla tiene un ADN ganador, un orgullo interior muy activo. Una cuando pisa esta ciudad deportiva sabe que aquí se viene a ganar. Yo vengo de una educación en la que hay que ganar siempre. La afición siempre está con el equipo lo entrene quien lo entrene», reconoció.

Durante su última comparecencia pública, el argentino también quiso dejar claro que por el momento sigue sintiendo el total y absoluto respaldo del presidente del cuadro hispalense, José Castro. «Le agradezco su compromiso conmigo. Siempre me he sentido cercano a todos dentro de esta institución. Son afectuosos conmigo, trabajamos en un buen ambiente y de una semana a esta parte no podemos permitir que la energía sea mala. Hay que reconocer errores. Tampoco cuando ganábamos partidos todo era fantástico. Reconocía errores entonces y no me pongo una venda ahora. Hablamos habitualmente y yo al presidente lo siento afectuoso y cercano. No puedo elaborar ningún tipo de queja o excusa», indicó.