Satisfecho. Así puede definirse a Eduardo Berizzo con el encuentro protagonizado por el Sevilla ante el Maribor. El técnico argentino, que ha visto como los suyos ya suman cuatro puntos después de dos jornadas de Liga de Campeones, señalo que «En la previa uno imagina siempre la complejidad de un partido. Luego la búsqueda de soluciones dentro del partido lo vuelve fácil o lo empeora. Cuando aceleramos en ataque encontramos una verticalidad que fue decisiva ante el rival. Eso era lo que debíamos agregar a nuestro juego».

«Transformamos un partido en el que nos podían generar dificultades. El otro día ante el Atlético reconocimos que faltó la verticalidad que hoy agregamos. La circulación del balón comenzó lenta entre defensa y medios pero cuando se aceleró hacia adelante pusimos al rival contra las cuerdas. Y la calidad de nuestros atacantes acabó definiendo todo. Es el equipo que me gusta, dominante en la circulación de la pelota y contundente en el remate», añadió.