Cesc Fábregas acaba de conceder una entrevista a Vanity Fair en la que, entre otras cosas, ha analizado su relación con José Mourinho, técnico con el que coincidió durante su etapa en el Chelsea, pero que fue uno de sus principales enemigos cuando militaba en el FC Barcelona. «Fue mi enemigo cuando entrenaba al Madrid o al Chelsea. No de llevarnos mal, pero sí de competir y querer ganarle. De ahí pasé a ser su jugador en el Chelsea e ir con él a muerte. Eso es el fútbol hoy en día. Aprendí un montón, tengo un recuerdo muy positivo de él. Para siempre», explicó.

Asimismo, el mediapunta ha reconocido que ha «encontrado la felicidad absoluta en el Chelsea» y que no se plantea regresar a la Ciudad Condal. «La familia está encantada, totalmente adaptada a la vida en Londres, la afición me quiere... Soy demasiado feliz para cambiar. De Barcelona solo echo de menos a mi familia y a mis amigos», indicó.

Finalmente, Fábregas también se refirió al momento en el que tendrá que poner fin a su carrera profesional. «Me da miedo mi retirada. Aún me siento en buena forma, tanto física como mental. Pero sé que va a ser uno de los días más tristes de mi vida», concluyó.