Porque sabe lo que significa cometer fallos que afecten al resultado del partido, el alemán Marc-André ter Stegen no dudó en solidarizarse con el que hasta no hace mucho fue su compañero, el chileno Claudio Bravo. El arquero erró en un despeje y se vio obligado a tocar el balón con las manos fuera del área, circunstancia que propició su expulsión y que terminó siendo determinante para que el FC Barcelona obtuviese una cómoda y contundente victoria ante el Manchester City (4-0).

«Hablaré con Bravo de otras cosas, no del fallo. Estas cosas pasan en la vida del portero. Pasa a veces. Seguro que no es un problema para él ni para el City (...) Hasta la tarjeta roja teníamos muchas cosas aquí detrás. Presionaron muy arriba y querían molestarnos en nuestra área. Al principio era muy difícil y al final creo que son demasiados goles, pero bien para nosotros», indicó.