El conjunto blanco tiene los brazos abiertos a la hora de tratar la salida de Lucas Silva, pero tampoco quiere formular esta a cualquier coste cuando distintos clubes han tanteado la oportunidad de hacerse con sus servicios y realizarían una apuesta superior en condiciones a las que emite Cruzeiro para seguir contando con él. El 30 de junio expira el plazo y el equipo brasileño solo asegura estar dispuesto a asumir la mitad de su ficha en un nuevo enclave, lo que dificulta su continuidad allí.

Por esto, y según diario AS, el Real Madrid volvería a insistir al club del Brasileirao que meditará las condiciones si no quiere desprenderse del futbolista. La nueva abertura para Cruzeiro es encontrar la forma de aceptar un pago superior, aunque el tiempo escasea para ellos y el regreso del centrocampista ganaría cada vez más enteros de producirse, alargando la solución a su futuro.