La historia de Mateu Alemany como director general del Valencia llegó a su fin, una vez que la situación con Peter Lim, propietario del cuadro che, era insostenible. «Hay más cosas positivas que negativas en mi relación con el Valencia CF. Quiero transmitir el agradecimiento a Peter Lim. No hemos entrado a valorar las razones de mi salida, no voy a especular, pero puedo engancharme a un comentario público por parte del presidente en una comparecencia televisiva después de un partido en la que dijo que en el nuevo proyecto, yo, quizá, no encajaba. Y si lo enlazamos con hechos objetivos, podemos llegar a una conclusión. En el 99 por ciento del tiempo, nuestras propuestas han sido aceptadas», ha indicado en unas declaraciones recogidas por TMW.

Igualmente, Alemany, de 56 años, ha hecho una contextualización histórica de los acontecimientos que propiciaron su marcha: «Desde el verano de 2017 hasta el verano de 2019, hemos trabajado las tomas de decisiones mediante unos procesos muy definidos, con un seguimiento constante de futbolistas. Y ahí valorábamos propuestas de altas y bajas con el propietario. Durante ese tiempo, tuvimos un respaldo absoluto por parte del propietario. Es cierto que desde junio, percibí un cambio en la receptividad hacia esas propuestas por parte del máximo accionista. Y ese cambio fue ’in crescendo’, involucrándose el propietario más, lo que me parece legítimo. En este contexto, estaban la venta de Rodrigo, que no contó con la participación del míster, ni la mía, o el fichaje de Correia. Y terminó con la parte más grave del asunto, la destitución del entrenador y el fichaje de su sustituto. La conclusión a la que se puede llegar es que había un cambio en el proyecto o en la gestión del mismo. En un modelo de este perfil, es difícil que yo encaje. No era conveniente mi continuidad ni para mí, ni para el club». Por último, el de Palma de Mallorca ha confirmado que, al menos hasta el momento, no ha recibido ninguna propuesta para incorporarse a otro proyecto deportivo.