El Bayern Múnich sacaba el pasado martes un empate sin goles de su visita al Liverpool en la Champions League, que ha dejado abierta la eliminatoria para el partido de vuelta. Pero los de Nico Kovac sufrieron en muchos tramos del encuentro, especialmente en la primera parte ante un equipo inglés incisivo como siempre, dando sus habituales zarpazos en ataque y generando mucho peligro.

Fue durante todo el partido pero especialmente en esos momentos complicados cuando emergió, como hacía tiempo que no se veía, la figura de Javi Martínez. A sus 30 años el navarro afronta ya su séptima temporada en un equipo alemán donde fue campeón de Europa en su primer curso y donde, entre lesiones y cambios de técnicos, ha tenido protagonismo dispar.

De hecho hacía tiempo que no veíamos esta versión del mediocentro que indudablemente recordaba a la de aquel jugador que enamoró en el Athletic de Bilbao y que fue también pieza recurrente en la Selección Española de Vicente Del Bosque. Se multiplicó en tareas defensivas, dio equilibrio al centro del campo y se asentó como gran baluarte de referencia de su club.

«Si hay que destacar a alguien, es a él. Estuvo espectacular en el robo. Todos hicieron una gran labor, pero él sobresalió», afirmó Hasan Salihamidzic, director deportivo del equipo teutón, tras el partido. SU entrenador también lo elogió y la imagen que mejor resume su gran choque es el final del mismo, cuando las cámaras se centran en él, totalmente exhausto por el desgaste realizado.

Ahora le toca refrendar esa gran actuación con nuevas del mismo calibre, afianzándose de nuevo en este club y, por qué no, soñando con volver a la Selección. Tiene tiempo, acaba de demostrar que no ha desaparecido del mapa…