En 2014 la Real Sociedad desembolsaba 8 M€ por Alfred Finnbogason, delantero que venía de dos campañas sensacionales en el Heerenveen holandés. Pero, como les sucede a muchos jugadores, la transición a un campeonato de mayor exigencia no le sentó nada bien.

Apenas anotó 4 goles en 31 partidos, de manera que fue cedido posteriormente a Olympiakos y Augsburgo, club que lo adquiría en 2016 a cambio de 4 M€. Mal negocio para el club donostiarra, que sin embargo lograba deshacerse de él, mientras el delantero seguía sin estar a la altura de las expectativas.

Hasta este curso, cuando el atacante se ha destapado de nuevo como el gran goleador que prometía ser, anotando hasta la fecha 11 dianas en 16 encuentros de la Bundesliga. Un hito que, durante este parón invernal, lo coloca como tercer mejor goleador del campeonato alemán.

Solamente las estrellas Robert Lewandowski y Pierre-Emerick Aubameyang son capaces de superarlo en una de las ligas más competitivas de Europa. Y, con el Mundial de Rusia en el horizonte, este islandés ya afina de nuevo la puntería para seguir siendo una de las sensaciones del curso en su segunda parte.