Cuando nos dicen su nombre, muchos pensamos que se trata de un futbolista perseguido por la mala suerte. Llamado a ser uno de los referentes del fútbol germano, Marco Reus ha visto como los problemas físicos le han acompañado durante varios años. Ausente en el Mundial de 2014 que logró Alemania y la Euro 2016, la estrella del Borussia Dortmund se convirtió en un inquilino habitual den la enfermería. Durante el pasado curso, a modo de ejemplo, Reus se pasó fuera nada menos que 261 días. Ahora ese mal sueño parece acabado. A sus 29 años, el que fuera jugador del Borussia Mönchengladbach vive uno de los mejores momentos de su carrera.

Un momento dulce

Segundo máximo goleador de la Bundesliga con 13 tantos, el jugador también acumula 6 asistencias en la competición doméstica y vive una racha para enmarcar a lo largo de la cual ha visto puerta en cuatro ocasiones en las últimas cinco jornadas. Con únicamente Luka Jovic (14) por delante en la lista de artilleros, el atacante no se había mostrado tan prolífico desde la temporada 2013-2014. Además, apenas le separan 5 goles de alcanzar su mejor campaña de cara a puerta (18 goles en 2011/2012 con Borussia Mönchengladbach).

El sensacional rendimiento ofrecido por el futbolista tiene su explicación en un nombre propio: Lucien Favre, con el que mantiene una gran relación y ya le tuvo a sus órdenes en su etapa en el Borussia Mönchengladbach. El propio jugador reconocía recientemente que «Técnica y humanamente, es el mejor entrenador que he tenido. Él es increíblemente minucioso. Es una locura». Se trata de un amor recríproco, pues técnico apunta que «Conozco a Marco de Gladbach y debo decir que siempre ha sido sensacional». Un perfecto entendimiento entre los dos hombres fuertes del líder de la Bundesliga.

Con una nueva posición en el césped similar a la que ya ocupa en el Borussia Mönchengladbach –una especie de nueve y medio que finalmente se olvida de la zona izquierda del campo- y recientemente nombrado capitán, el estilo de juego del BVB se adapta perfectamente a sus cualidades. De hecho, el club apostó por el fichaje de Paco Alcácer el pasado verano porque Reus quería jugar junto a un 9 nato con el que combinar. Ubicado en el centro, su posición favorita, no cabe duda que la apuesta está dando sus resultados.