James Rodríguez se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para el Bayern Múnich. A finales del pasado curso, su continuidad en el cuadro germano parecía garantizada, pero tras el evidente bajón que ha experimentado su rendimiento en la presente temporadas y sus encontronazos con el técnico Niko Kovac la unanimidad que existía en la directiva ha saltado por los aires.

Según ha contado en las últimas horas Sport Bild, el director general del club, Karl-Heinz Rummenigge, sigue estando a favor de hacer efectiva la opción de compra que mantienen sobre el futbolista. Sin embargo, al presidente, Uli Hoeness, no termina de agradarle la idea de pagar 42 M€ por un jugador que ha perdido fuelle y que además, a día de hoy, no parece muy ilusionado con la idea de permanecer en el conjunto bávaro.

A priori, es este último quien tiene más opciones de decantar la balanza a su favor, puesto que además de ser el principal mandatario del club es igualmente el presidente del Consejo de Vigilancia, órgano que suele tener la última palabra en este tipo de operaciones.

Si el Bayern decide obviar la opción de compra, James deberá regresar al Real Madrid, conjunto en el que volverá a encontrarse con Zinedine Zidane. El técnico galo fue en gran medida el causante de su cesión de dos años al conjunto alemán y no parece que en esta nueva etapa vaya a mostrar más confianza en el jugador. De hecho, un hipotético desembarco de Eden Hazard complicaría aún más sus opciones de acumular minutos.