James Rodríguez vive una situación muy delicada. En apenas unos meses, el centrocampista colombiano ha pasado de ser una pieza vital para el Bayern Múnich a jugar un papel más bien secundario en los planes del nuevo técnico del cuadro bávaro, el croata Niko Kovac (solo ha sido titular en cinco partidos de Bundesliga hasta la fecha)

Como cabía esperar, el jugador no ha aceptado de buen grado su nuevo rol. Hace unos días, la prensa ya desveló un primer enfrentamiento dentro del vestuario con su preparador, al que espetó: «No estamos en Frankfurt», en clara alusión a la menor entidad del anterior equipo al que dirigía.

Ahora, Sport Bild pone sobre la mesa que el enfado del futbolista también alcanza a la directiva. De hecho, durante el transcurso del choque entre Bayern y Mainz 05 (en el que James no sumó ni un minuto), el jugador se negó a saludar al director deportivo, Hasan Salihamidzic, al que además dedicó un clarividente: «Estás equivocado».

Esta sucesión de encontronazos evidencia que James no se siente cómodo en el Allianz Arena y pone en entredicho su continuidad en el club más allá del presente curso. En principio, los muniqueses estaban dispuestos a abonar los 42 M€ fijados en la opción de compra del acuerdo de cesión firmado con el Real Madrid, pero si la cuerda sigue tensándose es factible que cambien de postura.