«Es una máquina». Al término del choque ante el Bayern Múnich, en el que su equipo había rascado un meritorio empate a 2, el técnico del Eintracht Frankfurt, Niko Kovac, no dudó en destacar el sensacional papel desempeñado por uno de sus futbolistas, el joven zaguero español Jesús Vallejo (19 años). «Es impresionante lo mucho que ha avanzado para su edad», añadió.

En el que ha sido, sin lugar a dudas, el partido más determinante que ha tenido que disputar el cuadro del Commerzbank Arena en lo que llevamos de curso, el central ofreció un auténtico recital. Frente a atacantes de la talla de Thomas Muller, Arjen Robben, Kingsley Coman o Robert Lewandowski, el aragonés no se arrugó y dio muestras de su capacidad de anticipación, poderío aéreo y enorme habilidad para sacar el balón jugado desde atrás.

Y es que, si hubiera que describir con tan sólo una palabra al zaguero la elegida sería, sin duda, personalidad. Basta con repasar los primeros instantes del choque ante los bávaros para comprobarlo, ya que cuando apenas se había traspasado el primer minuto de juego, el defensa recibió una pelota comprometida de su portero y, lejos de rifarla, valoró de un rápido vistazo todas las posibilidades y optó por sacarse un pase entre las piernas de Robben que fue a parar con absoluta precisión a los pies del lateral zurdo Bastian Oczipka, quien pudo dar continuidad al juego sin ya mayores problemas. «Es frío como el hielo», reconoció Kovac al ser preguntado por esta acción.

Forjado en la cantera del Real Zaragoza, Vallejo fue reclutado por el Real Madrid apenas una temporada después de ascender al primer equipo maño. Aunque los blancos abonaron unos más que destacables 5 M€ para hacerse con sus servicios, el cuerpo técnico comprendió que era demasiado pronto para que el jugador diese el salto al conjunto de Primera División, por lo que optaron por favorecer una cesión en el propio club zaragozano. El pasado verano, y pese a que el defensa había mantenido su progresión, la directiva escogió la misma fórmula y facilitó su préstamo a un Eintracht en el que las exigencias iban a ser, como es lógico, mucho mayores.

De momento, el ya internacional sub’21 está respondiendo a las expectativas. De hecho, si continúa por la senda que ha transitado hasta ahora su presencia en el próximo proyecto del cuadro de Concha Espina resultará inevitable. Talento y carácter le sobran para triunfar en un equipo de grande, sólo hace falta que cuando llegue el momento, Zinedine Zidane asuma el riesgo y ponga en marcha la «máquina».