«Yo sé que la paciencia no abunda en el fútbol, pero tenemos que tenerla. El mercado está abierto hasta el 2 de setiembre. Estamos esperando por el efecto dominó en el mercado para fichar a un jugador top. Yo no estoy nervioso». Así hablaba en los últimos días Karl-Heinze Rummenigge, sobre el mercado estival de un Bayern Múnich que no termina de decidirse por nuevas incorporaciones.

Como afirma este martes Marca, la intranquilidad comienza a notarse en el seno de una plantilla donde jugadores como Robert Lewandowski han pedido ya públicamente nuevas incorporaciones que puedan elevar el nivel de la plantilla, como se esperaba al finalizar el curso con el doblete nacional para los de Niko Kovac. Y es que la temprana eliminación de la Champions League dejó clara que era una necesaria revolución en la plantilla, alentada además por las salidas de Franck Ribéry y Arjen Robben.

La revolución que no llega

Como veíamos antes, esas nuevas caras no terminan de llegar, algo poco típico en una escuadra acostumbrada a cerrar pronto sus fichajes. De hecho ya ha concretado tres que son los de Lucas Hernández, Benjamin Pavard y Arp. Pero no parecen ser suficientes, y el nerviosismo comienza a dejarse ver mientras los rumores sobre algunos posibles objetivos (Marc Roca, Gareth Bale, Dybala, Leroy Sané) siguen sucediéndose sin que nada se concrete. Y el mes de julio empieza a tocar a su fin…

Un ejemplo perfecto de lo que le sucede al campeón de Alemania en este complicado mercado estival es precisamente el citado Sané. Cuenta este mismo martes Sky Sports que la situación acaba de llegar a un punto muerto, de manera que las negociaciones con el Manchester City siguen estancadas al no haber habido una nueva oferta de los bávaros. Pronto deberán mover ficha por esta u otras opciones porque el mercado no espera a nadie…