En el verano de 2009, Adam Szalai (24 años) soñaba con hacerse un hueco en la primera plantilla del Real Madrid. El delantero venía de firmar una notable campaña con el filial (anotó 15 goles) y sus cualidades parecían encajar perfectamente en las exigencias del por entonces preparador del cuadro merengue, el chileno Manuel Pellegrini.

Sin embargo, durante aquel mercado estival, Florentino Pérez tiró la casa por la ventana y favoreció la entrada de una nueva hornada de galácticos (Karim Benzema, Cristiano Ronaldo o Kaká...) que terminaron cerrando el paso al atacante.

De vuelta al Castilla, Szalai acusó el golpe y no logró mantener su eficacia goleadora (3 goles en 13 choques), por lo que cuando en enero llegó la oferta del Mainz 05 (de unos 600.000 €), ni el futbolista ni el club se lo pensaron dos veces.

Su adaptación a la Bundesliga tampoco resultó sencilla. Eso sí, el cuadro germano tuvo mucho más paciencia y comprendió que cualquier joven futbolista necesita tiempo y confianza para adaptarse a nuevas exigencias y dar lo mejor de sí. Casi tres años después, la táctica empieza a dar sus frutos.

En el arranque del presente curso, Szalai ha recuperado su olfato goleador y es junto al croata Mario Mandzukic el máximo anotador del torneo alemán con 8 dianas. Por si fuera poco, el magiar también ha logrado ver puerta en la DfB Pokal (firmó un doblete en la primera ronda) y en un partido con la Selección de Hungría, por lo que su cifra de goles en el estreno de la temporada asciende hasta 11.