«Vosotros preguntáis y yo respondo lo que quiero. Ya hablaremos de nombres. Hay que pensar en esta temporada. Sé perfectamente lo que quiero, ya se hablará con el club de perfiles (...) No he concretado nada del futuro. Tengo ganas de cambiar cosas. Ya veremos qué podemos conseguir en el mercado. Es obligatorio. Los perfiles que quiero los tengo claro». Ayer mismo, durante su última comparecencia ante los medios, el técnico del Real Madrid, el galo Zinedine Zidane, dejó claro que el equipo necesita nuevos refuerzos de cara a la próxima campaña y reconoció que ya tiene en mente a varios jugadores que podría encajar en sus planes.

Aunque el francés no quiso dar nombres, la prensa tiene claro que entre los futbolistas que anhela el preparador hay espacio para Christian Eriksen (27 años). El danés, además de por su atractiva mezcla de talento y experiencia, resulta muy interesante para los merengues tanto por acabar contrato en 2020 y no haber mostrado excesivo interés en ampliarlo como por el hecho de que su club, el Tottenham, necesita ingresar dinero para equilibrar unas cuentas claramente alteradas por la construcción del nuevo estadio.

Lógicamente, los blancos no son los únicos que han tomado nota de la situación del centrocampista. De hecho, una información que ha publicado en las últimas horas el Daily Mirror señala que los de Chamartín tendrán que enfrentarse a, al menos, otros tres grandes clubes del continente: Juventus, Inter de Milán y Bayern Múnich.

Sobre la entrada en escena del cuadro bávaro, al que aún no se había relacionado con el nórdico, el rotativo explica que sus dirigentes desean dar un importante lavado de cara al plantel y que Eriksen encabeza una lista de posibles refuerzos para la medular en la que también figura el italiano Federico Chiesa (Fiorentina).