El Atlético de Madrid sabe moverse como pez en el agua en la Liga de Campeones. No en vano en las últimas cuatro temporadas ha estado en dos finales, unas semifinales y unos cuartos de final, siempre eliminado por el mismo equipo: el Real Madrid. Y es que esta competición le va como anillo a Diego Simeone y sus equipos: hay que ser sólido, competitivo al máximo y cometer pocos errores. Esto es con lo que se encontró la Roma en la primera parte, ya que los italianos dominaron el balón y el juego en muchas fases del partido. Pero si no se encontraban con la zaga rojiblanca era con Jan Oblak, como le ocurrió a Radja Nainggolan en una jugada ensayada.

Pero no solamente se defendían los colchoneros. Saben asustar arriba, y pese a carecer de un delantero de referencia, porque el Cholo decidió apostar por dos balas como son Antoine Griezmann o Luciano Vietto, que le dieron una salida de balón clara en ocasiones. Y cuando los madrileños atacaban en estático, siempre tienen recursos desde la medular como son Koke o Saúl. Este último tuvo de hecho la ocasión más clara en el primer acto con un balón al palo, al poco de comenzar el partido. Estuvo más liberado que otras ocasiones con la presencia en la medular de un Thomas Partey que va creciendo mucho año a año. En resumen, una primera parte equilibrada, con mayor posesión de los locales pero ocasiones a pares iguales.

Alisson se agiganta bajo los palos

Sin embargo, la segunda parte fue otro cantar para los madrileños. Superado el arreón inicial de los transalpinos, los colchoneros ganaron profundidad y presencia en campo contrario. Ya avisó Luciano Vietto en el minuto 56, o más bien perdonó porque falló en un mano a mano ante Alisson, quien sí avisó de lo que haría más tarde. Quizás Vietto se arrepienta de este fallo más tarde, y ya veremos si todo esto acelera el fichaje de Diego Costa. Porque está claro que a los de Diego Simeone solamente les falta una cosa: puntería.

Es esto curiosamente lo más complicado del fútbol: acertar con el gol. Aunque hay veces en las que hay que tener en cuenta que hay portero en la otra portería. Hoy los colchoneros han visto a Alisson, que les frenó de todas las formas posibles: estiradas, mano a mano, por alto, con paradas imposibles... Y por si fuera poco Saúl se estallaba contra el palo, como al inicio del partido. Así que reparto de puntos y sensación agridulce, si bien queda mucha Liga de Campeones y los colchoneros tendrán que hacer bueno este empate más adelante.

Tendrá que ser, eso sí, en un grupo en el que el Chelsea ha comenzado fuerte al golear (6-0) al modesto Qarabag, en un duelo en el que han mojado los españoles Pedro y César Azpilicueta. Muy superiores los blues a su rival de hoy, en este partido en el que Davide Zappacosta ha marcado el que puede ser el mejor gol de la Liga de Campeones. Al tiempo.

La MCN asusta a Europa y los grandes no fallan

El que también ha comenzado fuerte ha sido el PSG, que ya goleaba en la primera parte en Celtic Park con tres tantos de su tridente: Cavani, Mbappé y Neymar. El uruguayo marcaría por partida doble en esa goleada (5-0) para los franceses, que demostraron hoy a Europa por qué son un equipo a temer.

En el otro encuentro de ese grupo, el Bayern Múnich remó con viento a favor tras la expulsión de Sven Kums en el penalti con el que Robert Lewandowski adelantaba a los bávaros. Después llegaría un encuentro cómodo, con victoria por 3-0 de los germanos ante el Anderlecht.

Mismo resultado el que lograba el Manchester United en casa, con los goles de Fellaini, Lukaku y Marcus Rashford (3-0) frente al Basilea. Los diablos rojos son los grandes favoritos para pasar como primeros de grupo, y más tras este triunfo. El segundo favorito era el Benfica, pero se ha complicado mucho las cosas tras caer en casa (1-2) ante el CSKA de Moscú.

Por último, repasamos lo sucedido esta noche con el otro partido del grupo del FC Barcelona, en el que el Sporting de Portugal ha ganado en casa de Olympiakos (2-3), adelantándose por 0-3 en la primera parte, y viviendo de las rentas en la segunda.