Cierre de la fase de grupos para el Real Madrid.Y lo ha hecho sin demasiados alicientes para los blancos desde el punto de vista clasificatorio. Ya en los octavos de final de la máxima competición europea pero sin la posibilidad de hacerlo como primero de grupo, el conjunto entrenado por Zinedine Zidane contaba como principal aliciente el mejorar las prestaciones que ha venido ofreciendo y demostrar que mantiene la moral intacta con vistas a volver a convertirse en campeón.

Consciente de todo lo que se viene encima en las próximas semanas tanto en Liga como con la disputa del Mundial de clubes, el entrenador de la escuadra de Chamartín decidió apostar por algunas de las piezas que no son habituales y darles la oportunidad de compartir once con los denominados titulares. La ocasión para hacerlo era la ideal.

Y Borja Mayoral no tardó en recoger el guante. El canterano aprovechaba una dejada de Isco dentro del área para batir a Burki y poner el 1-0 en el marcador. Todavía no se había alcanzado el minuto 8 y el joven delantero volvía a ver puerta en el Santiago Bernabéu después de haberlo hecho la semana pasada por partida doble frente al Fuenlabrada en Copa del Rey. De este modo, ya son cuatro los goles que suma hasta la fecha. Y es que si algo tiene Borja Mayoral, es gol.

A otro de los que tampoco se puede reprochar su falta de gol, sobre todo en Liga de Campeones, ese es Cristiano Ronaldo. Pese a que sus registros en Liga están muy lejos de los esperados y tan solo ha visto puerta en dos ocasiones, el Balón de Oro se transforma en la máxima competición continental y en el minuto 12 colocaba un balón sensacional al palo largo para convertir su gol número 9 en la presente edición de Liga de Campeones. Con este tanto sensacional el luso suma un nuevo récord al convertirse en el primer futbolista que ve puerta en todos los partidos de la fase de grupos.

Y con el segundo tanto local, llegó la siesta. Consciente de su superioridad en el marcador, el Real Madrid bajó la intensidad en el juego y el balón fue tomando más color amarillo. El partido se convertía en un correcalles en el que las fuerzas se igualaban mientras las ocasiones por ambas partes se sucedían. En medio de la vorágine Raphaël Varane abandonaba el terreno de juego antes del descanso y activaba la voz de alarma antes del partido del próximo fin de semana ante el Sevilla. Por si fuera poco, Pierre Emerick Aubameyang (minuto 42) reducía distancias. Completamente apagado desde el minuto 20, el Real Madrid daba vida a un rival que parecía muerto y de paso se marchaba al túnel de vestuario dejando nuevamente dudas.

Desconectado también en el segundo tiempo, el Real Madrid veía como el Borussia Dortmund empataba el choque apenas un par de minutos después de la reanudación. Era nuevamente Pierre Emerick Aubameyang el que marcaba en el que sueña sea su estadio después de la promesa a su abuelo años atrás. El choque recordaba cada vez más a un encuentro de pretemporada en el que los ataques predominaban sobre las defensas.

Apostó Zinedine Zidane por mover el banquillo y puso en liza tanto a Dani Ceballos como a Marcos Llorente. Fue precisamente el andaluz el que emergió como protagonista en el último tramo de choque. De las combinaciones entre el exfutbolsita del Real Betis y Marco Asensio salieron las mejores ocasiones en la recta final de un choque que el Real Madrid se empeñó en ganar y finalmente se llevaba en el minuto 81 con un tanto de Lucas Vázquez.