No estaban invitados a la fiesta. Sin embargo, Ajax y Tottenham se han convertido por méritos propios en dos de los grandes protagonistas de una Liga de Campeones en la ayer se confirmó la identidad del primer finalista. Era el Liverpool de Jürgen Klopp, que después de una remontada épica ante el FC Barcelona compró su billete para la final que se disputará el próximo 1 de junio sobre el césped de un Wanda Metropolitano en el que no habrá representantes españoles.

Partían los locales con una importante ventaja merced al tanto de Donny van de Beek en la ida con el que acabó el choque de hace una semana (0-1). Sin embargo, esta edición 2018-2019 de la Liga de Campeones ha dejado bien a las claras que cualquier cosa puede ocurrir. Era a esto precisamente a los que se aferraban los de Mauricio Pochettino. Y es que después de lo ocurrido ante el Manchester City los de Londres también han presentado sus credenciales para estar en Madrid.

El Ajax golpea primero

Mezcla de una irreverente juventud –personificada en el zaguero De Ligt o el centrocampista De Jong- y la siempre necesaria aportación de los más experimentados Blind o Tadic, el cuadro de Ámsterdam se ha ganado el corazón de todos los aficionados debido no solo a las importantes victorias ante históricos como Real Madrid y Juventus, sino a la forma en que se han logrado. Y es que si algo tiene este equipo es personalidad. Por eso, pese a la ventaja con la que partía de la ida, los de Erik ten Hag salieron a por todas desde el comienzo y a los cuatro minutos estaban por delante en el marcador.

Fue gracias a un espectacular tanto de cabeza de Matthijs de Ligt a la salida de un córner. Los holandeses se ponían por delante y veían como apenas unos segundos después de sacar de centro el Tottenham estaba a punto de empatar por medio de un Heung-min Son que estrellaba un balón en el poste derecho de Onana. Pese a que sus salidas no eran demasiado limpias el Tottenham comenzó a creerse la posibilidad de empatar el choque según iban avanzando los minutos. Así, los spurs disfrutaron de dos buenas ocasiones por medio de Son (minuto 22) y Eriksen (23). Sin embargo, los locales se encargaron de cortar de raíz sus posibilidades. Dusan Tadic tuvo la oportunidad de dejar la eliminatoria encarrilada en el 30 cuando vio como su disparo no entraba en la portería por apenas unos centímetros. En el 35 Ziyech si lo lograba. El extremo aparecía en escena para aprovechar un pase del propio Tadic para poner el 2-0 en el partido y dejar la diferencia de la eliminatoria en tres goles. Misión imposible para los ingleses…

El Tottenham se transforma en la segunda mitad

O eso parecía. El Tottenham tuvo un arranque de segunda mitad absolutamente espectacular tardó menos de un cuarto de hora para igualar el marcador. Lo hizo con dos tantos del brasileño Lucas Moura, que por medio de un rápido doblete (minutos 54 y 58) ponía la eliminatoria patas arriba con media hora por delante. El partido se convertía en un auténtico correcalles con un Tottenham que sufrió una espectacular mutación en vestuarios y parecía dispuesto a todo para repetir lo que ayer hizo el Liverpool.

Pese a que pocos lo hubieran apostado en el descanso, el Tottenham se encontraba prácticamente en la misma situación que en la recta final del choque ante el Manchester City en el Etihad Stadium. Con diez minutos por delante los spurs estaban a un gol de llevarse la eliminatoria cuando Ziyech estrellaba un balón en la portería de Hugo Lloris.

Había tiempo por delante y el Tottenham no desfallecía en busca de un milagro. A punto estuvo de llevar cuando un doble remate de Jan Vertonghen en el 86 que los locales salvaban bajo la línea. Y cuando las gradas del Johan Cruyff Arena ya celebraban la clasificación emergió la nuevamente la figura de Lucas Moura. El brasileño aprovechaba un pase filtrado de Dele Alli para anotar el 2-3 y meter al Tottenham en la primera final de Liga de Campeones de la historia. Se trata de una eliminación muy cruel para el que ha sido el equipo revelación de la temporada en Europa y la confirmación de un Tottenham que tiene duende. No cabe duda que nos espera una final de Champions League espectacular el próximo 1 de junio.